PhD | THE SOVIET TOWERS OF MOSCOW: 1-8-∞

Rubens Cortés Cano


Año

2016


Director

Olegovna Dushkina, Natalia; Jiménez Torrecillas, Antonio


Identificadores
URI:http://hdl.handle.net/10481/41234
ISBN: 9788491253549



Esta tesis deriva del interés, contradicciones y desorientación que suscitó en mi durante las primeras visitas a Moscú. Con la única intención de entender la realidad arquitectónica de la ciudad inicié su estudio, hasta llegar a la conclusión de que era necesario adentrarse en su pasado para entender la realidad actual, especialmente la etapa soviética que es un hecho sin precedentes y de naturaleza experimental. El recorrido no fue lineal. Primero quedé atrapado por la serie de edifi cios altos estalinistas, con su magnetismo visual y una energía encantadora. La raíz de los rascacielos soviéticos nos lleva al omnipresente Palacio de los Soviets, un proyecto que a su vez guarda una estrecha relación con otros proyectos utópicos anteriores como la propuesta de V. Kolotov y S. Agafonov para el Mausoleo de Lenin y el Monumento a la III Internacional de V.Tatlin. Una vez en este punto lo más interesante, además de las torres en sí, fue las relaciones reales o fi cticias que se podían establecer entre ellas. la torre, expresión arquitectónica del ideal soviético (1918 -1991) Esta tesis es una mirada retrosprectiva de la Moscú Soviética contada a través de sus torres. El ideal comunista es un fenómeno socio-político que se prolonga durante siete décadas en la URSS. La arquitectura, al igual que el resto de expresiones artísticas, expresa esta ideología. Con la idea de analizar esta evolución, se ha elegido la torre como la tipología que mejor cataliza los cambios que acontecen durante este tiempo. La torre de acero y cristal de V. Tatlin (1919) fue el símbolo elegido para expresar la victoria de la Revolución Bolchevique. Con ella una cultura nueva estaba naciendo. La torre era el instrumento que expresaba el sentir de la masa social y que, al igual que el comunismo, era la maqueta de una realidad que estaba todavía por construirse. A medida que se desarrolló la cultura socialista rusa, la arquitectura fue cediendo en su dimensión simbólica y ganando contenido funcional. Podemos decir, de modo fi gurado, que la joven, soñadora, singular, bella y dinámica torre de los años veinte se va transformando progresivamente en una torre realista, pragmática y plural, hasta alcanzar su madurez en los años ochenta. Con esta secuencia numérica se sintetiza una visión de la arquitectura de Moscú durante la época soviética expresada a través de sus torres. Una realidad que es la esencia de la Moscú actual. El continuo proceso de cambio en la historia de la arquitectura de la torre soviética se puede interpretar como la mutación de una torre ideal que se adapta al contexto político, social y cultural. También se puede interpretar como una secuencia de varias torres diferentes que entre todas construyen la imagen arquitectónica de este período. Esta tesis ofrece una mirada restrospectiva de Moscú expresada en tres etapas: 1-8-∞. Cada término va asociado a un tipo de torre diferente, construida o proyectada, que componen una fórmula que sintetiza la evolución arquitectónica de la época soviética en Moscú. La Torre-Monumento (1) Simboliza el poder central, el hito superlativo, la cima de la pirámide social socialista. Es el sueño en estado puro. El edifi cio alto administrativo (8) A medida que pasa el tiempo la ilusión necesita ir alimentándose también de realidades, y esto explica la transición de la vanguardia al realismo socialista. El ocho es un número representativo asociado a la serie de rascacielos horizontales de El Lissitsky y a los edifi cios altos estalinistas de Moscú. Una visión más urbana y orgánica de la torre Monumental. La Torre prefabricada (∞) A partir de la llegada de Khrushchev al poder(1954-55)se da un giro defi nitivo hacia la política de masas. La protección ya no viene de la mano de torres simbólicas y monumentales sino de una serie infi nita de torres prefabricadas. Esta nueva torre de viviendas sociales se convierte en la nueva ilusión del pueblo comunista pensada para dar cobijo a toda la Unión Soviética. Esta doble interpretación de la torre comunista como Monumento o como contenedor social fue anticipada por Tatlin ya desde el principio de la etapa soviética: “The modern monument must refl ect the social life of the city; moreover, the city itself must live in it.”